En una ocasión me preguntaron si no prefería dirigir a 5000 hombres en lugar de a 2 actores y respondí que siempre lo había preferido ya que nunca te discuten nada ni te responden mal. Otra vez, rodando Guerra y Paz, me preguntaron si me sentía como Napoleón y repliqué: "¡Diablos!, Napoleón sólo podía dirigir un bando en la batalla y yo puedo dirigir los dos".



